Arranca la lucha por llevarse a casa la ensaladera y no va a ser nada fácil en esta ocasión. A nuestro favor se tiene la superficie y el público, pero parecen más en
forma los jugadores norteamericanos. Roddick es el actual número dos del ranking y Fish ha empezado a cosechar buenas actuaciones este año, entre las que se
encuentra la final de los Juegos Olímpicos de Atenas. Los hermanos Bryan son los indiscutibles favoritos para el punto de dobles ya que es una pareja exclusivamente
formada para ganar estos partidos y no hay que olvidar que son los números uno en esta modalidad. Los capitanes españoles hacen sus cuentas y se basan en que
España debe ganar los dos partidos de individuales contra Fish y que haya sorpresa en uno de los dos partidos de Roddick. En los dobles no hay esperanzas, pero
cosas más raras se han visto en el tenis.
Con este partido España se ha adjudicado su primer punto de la final de esta edición de la Copa Davis. El partido empezó mal para los intereses españoles y se pudo
ver a un Moyá bastante descentrado en los comienzos del primer set. El jugador norteamericano aprovechó la ocasión para ponerse 0-3. A partir de aquí Carlos se
fue metiendo en el partido y empezó la remontada llegando a empatar 4-4 el set para adjudicárselo posteriormente por 6-4. A partir de aquí fue un paseo para el
mallorquín y se impuso con comodidad en el segundo set como muestra el tanteo de 6-2. En el último set, el tercero, Moyá rompió el saque de Fish en el quinto
juego y acabó adjudicándose el set y el partido. El marcador final fue 6-4, 6-2 y 6-3 y ya se ha dado el primer pasito para poder llevarse la ensaladera.
Tremendísimo partido del español Rafael Nadal, que ha dado la razón a sus capitanes cuando decidieron ponerle en este partido en detrimento de Juan Carlos
Ferrero. El partido empezó de forma intensa y el primer set tuvo que decidirse en el tie-break, el cual Nadal estuvo cerca de adjudicarse, pero que al final cayó del
lado del norteamericano por 6-8. El segundo set en cambio fue más sencillo que el anterior y Nadal no tuvo problemas para llevárselo por 6-2 e igualar así el partido.
El tercer set también tuvo que decidirse en el tie-break, pero esta vez sí que se lo llevó el español por 8-6. Y ya por último, Nadal no tuvo problemas para terminar
de hundir a Roddick, que desistía de correr, y adjudicarse así el set definitivo para la victoria española por 6-2. Hay que añadir que la victoria de Nadal contó con tres
factores decisivos: un 80% de efectividad con el primer saque, un gran acierto con los restos a los saques de Roddick y una garra que le hacía correr a por todas las
bolas que terminó por desesperar al norteamericano. Contra todo pronóstico España se pone con un parcial de 2-0 ya sólo queda ganar un punto más.
Como se esperaba y sin mucha sorpresa fue Estados Unidos quien se llevó este punto. La pareja de
gemelos Bryan resultó ser un muro y cuando todavía la gente no se había sentado en sus butacas ya se
habían apuntado los americanos el primer set en blanco. Visto y no visto. El segundo set empezó algo
mejor para España, pero fue una alucinación y también cayó del lado norteamericano. Por supuesto el
tercer set no deparó muchas más sorpresas y así los Bryan, en poco más de hora y media, habían
conseguido el primer punto de Estados Unidos en esta final de la Copa Davis. La clave de este partido
estuvo en que tan sólo los españoles consiguieron ganar su saque en tres ocasiones. El resultado final
refleja el por qué los hermanos Bryan son un muro en la red: 0-6, 3-6 y 2-6.
Un partido espectacular por parte del mallorquín. Así podría definirse el partido que nos dio la segunda
ensaladera de la historia de España. El norteamericano arrastraba secuelas de su partido contra Nadal
y no se encontraba tan seguro como suele acostumbrarnos, gracias a lo cual, en apenas quince minutos
jugados de partido ya tenía un 4-0 en contra en el primer set, que acabó adjudicándose Moyá. El segundo
set fue más apretado y Moyá no tuvo la misma iniciativa que en el anterior. Fue por detrás del marcador,
pero consiguió forzar el tie-break. De nuevo otro golpe de mando del español, que fue un vendaval al
conseguir un 7-1 en la muerte súbita y apuntarse así el segundo set. El tercer set también se decidió en
el tie-break, pero con el mismo resultado favorable a Moyá. Conclusión: 6-2, 7-6(1) y 7-6(5) y España
campeona de la Copa Davis 2004.
Había que jugar el quinto partido de la final, aunque sólo fuese por dar algo más de espectáculo a los que
pagaron sus entradas. Por supuesto la cabeza de Robredo no estaba donde tenía que estar y este punto
se lo adjudicaron los estadounidenses cerrando la final con un 3-2 a favor de España. Del partido no hay
mucho que destacar. Tan solo que el marcador fue de 6-7(8) y 2-6 al disputarse al mejor de tres sets y no
al mejor de cinco, como es habitual.
Por segunda vez en su historia, el equipo español se adjudica la preciada ensaladera
para terminar una temporada de pocas alegrías. Ya se ha convertido en extraño no encontrar a ningún
jugador español, al menos como finalista de un torneo de grand slam. Pero este hecho ha quedado totalmente
eclipsado con la victoria ante Estados Unidos en la final de Sevilla 2004. Primero Barcelona, ahora Sevilla,
esperamos que en un futuro muy próximo sea...Madrid!
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